Laicos

LOS FIELES LAICOS Y LAICAS,

DISCÍPULOS Y MISIONEROS DE JESÚS, LUZ DEL MUNDO

“Hombres de la Iglesia en el corazón del mundo, y hombres del mundo en el corazón de la Iglesia”. (DA 209)

Su misión propia y específica se realiza en el mundo, de tal modo que, con su testimonio y su actividad, contribuyan a la transformación de las realidades y la creación de estructuras justas según los criterios del Evangelio. (DA 210)

La connotación esencial de los fieles laicos que trabajan en la viña del Señor (cf. Mt 20,1-16), es la índole secular de su seguimiento de Cristo, que se realiza precisamente en el mundo: “A los laicos corresponde, por propia vocación, tratar de obtener el reino de Dios gestionando los asuntos temporales y ordenándolos según Dios”. Mediante el Bautismo, los laicos son injertados en Cristo y hechos partícipes de su vida y de su misión, según su peculiar identidad.

Con el nombre de laicos se designan aquí todos los fieles cristianos, a excepción de los miembros del orden sagrado y los del estado religioso aprobado por la Iglesia. Es decir, los fieles que, en cuanto incorporados a Cristo por el bautismo, integrados al Pueblo de Dios y hechos partícipes, a su modo, de la función sacerdotal, profética y real de Cristo, ejercen en la Iglesia y en el mundo la misión de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos corresponde.

Es tarea propia del fiel laico anunciar el Evangelio con el testimonio de una vida ejemplar, enraizada en Cristo y vivida en las realidades temporales: la familia; el compromiso profesional en el ámbito del trabajo, de la cultura, de la ciencia, de la investigación…(Cf. Compendio de la DSI 541-543)

LAICOS DOMINICOS PRESENTACIÓN

Grupo de personas quienes de manera organizada responden a un llamado del Espíritu dada su condición de bautizados, para compartir los principios de verdad, caridad y libertad alimentados por la Palabra y el Carisma de MARIE POUSSEPIN, y participar de la misión de la Congregación que se deriva de la misión misma de Jesús y de la Iglesia, llevando la Buena Nueva a un mundo que exige humanización cristiana.

Tiene su origen en los principios dados por su Fundadora MARIE POUSSEPIN quien afirmó “No omitirán nada para formar personas que puedan perpetuar después de ellas estas buenas obras en los lugares donde están establecidas”.